PROPIEDADES FARMACOLOGICAS

 Propiedades farmacológicas del jugo de aloe vera

Las propiedades del J de AV radiican en su extremadamente compleja composición química, por lo que sus aplicaciones comprenden un amplio espectro de afecciones orgánicas basadas en las siguientes actividades terapéuticas, 

  • ANTIINFLAMATORIO
  • ANTIULCEROSO
  • CICATRIZANTE DE HERIDAS
  • ANTIVIRAL
  • INMUNOESTIMULANTE
  • HIPOGLUCEMIANTE
  • HIPOLIPEMIANTE
  • ANTITUMORAL
  • ANTIOXIDANTE
  • ANTIPSORIASICA
  • ANTIENVEJECIMIENTO

entre las de mayor relieve, existiendo una importantísima bibliografía que incluye ensayos de laboratorio, tratamientos clínicos de diferentes patologías y evaluaciones farmacológicas experimentales llevadas a cabo en prestigiosos centros de investigación y en instituciones médicas en todo el mundo que testimonian los beneficios y el notable predicamento de que goza actualmente el J de AV

Actividad antiinflamatoria

Los constituyentes responsables de esta actividad son básicamente, las Cromonas y los Esteroles, capaces de inhibir la síntesis de prostaglandinas (PGE2) y de reducir la migración de los leucocitos al tiempo que bloquean la liberación de histamina y la síntesis y secreción de leucotrienos. En forma simultánea el lactato de magnesio, presente en el J de AV, inhibe a la enzima responsable de la conversión de histidina en histamina en los mastocitos, y los derivados del acido salicílico inhiben también la síntesis de PGE2 a partir del ácido araquidónico, por bloqueo de la ciclooxigenasa.

Es de señalar que la acción antiinflamatoria del J de AV se sinergiza con las restantes propiedades farmacológicas (cicatrizantes, inmunoestimulantes, etc) facilitando la recuperación de procesos de diferente etiología.

Actividad antiulcerosa y cicatrizante

Numerosos trabajos de investigación han confirmado las propiedades antiulcerosas y cicatrizantes del jugo y del gel de AV, reconocidas y difundidas desde tiempos remotos.

Actualmente se responsabiliza de las mismas, en primer lugar a los llamados Polisacáridos farmacológicamente activos (PFA), que contribuyen a la rápida resolución de las úlceras que afectan la mucosa gastrointestinal y también a la aloe emodina capaz de inhibir el crecimiento y ciclo vital del Helicobacter Pylori, identificado como el agente biológico responsable del desarrollo de las úlceras gástricas.

También las heridas, lesiones, quemaduras y ulceraciones de la piel experimentan una rápida mejoría y curación, debido a la acción sinérgica de los diversos constituyentes del gel de AV; en especial, las glicoproteínas y los PFA señalados anteriormente, que vehiculizados por la lignina estimulan la proliferación y crecimiento de los fibroblastos, la angiogénesis y el proceso de reepitelización con el consiguiente aumento del colágeno y reparación de los tejidos lesionados. Es de destacar que la cicatrización de heridas y ulceraciones se acelera sensiblemente, tanto con la administración oral del J de AV como con la aplicación tópica o local del gel de AV.

Actividad inmunoestiulante y antiviral

Los principios activos responsables de la actividad sobre el sistema inmunológico o retículolinfoplasmocitario, son fundamentalmente los polisacáridos farmacológicamente activos (PFA), especialmente los polisacáridos acetilados representados por el Acemanano. Estas sustancias son capaces de interaccionar con receptores específicos localizados en la superficie de las células del sistema inmune modificando su capacidad de respuesta; lo que se traduce, en un aumento de la formación de macrófagos y leucocitos, en una activación de la fagocitosis y en un aumento de las citoquinas e interleukinas, agentes mediadores de la respuesta inmune. Asimismo se ha comprobado un aumento importante en las interacciones entre células inmunológicamente competentes (macrófagos, linfocitosB y linfocitos T). En cuanto a la actividad antiviral los PFA, en especial el Acemanano presente en el J de AV, han revelado capacidad para bloquear la reproducción del HIV (virus responsable del SIDA) y del Herpes simple; en muchos casos en asociaciones sinérgicas con AZT y aciclovir.

También frente a una gran variedad de bacterias y hongos, tanto el jugo o gel de AV han evidenciado propiedades bacteriostáticas, bactericidas y antifúngicas.

Actividad antitumoral

Existe una nutrida bibliografía científica que testimonia la efectividad del J de AV frente a cierto tipo de tumores. En determinados sarcomas (sarcomas blandos), el acemanano y otros PFA se ha demostrado que inhiben el crecimiento tumoral promoviendo la regresión del proceso malignizante. También en ciertas variedades de leucemias ,resistentes a diferentes asociaciones quimioterápicas, se ha puesto en evidencia la capacidad del J de AV para detener la proliferación descontrolada de cierta líneas celulares.

En la prevención de melanomas y cáncer de piel, tanto el jugo como el gel de AV, han demostrado su eficacia debido a las propiedades inmunomoduladoras y protectoras de las lesiones inducidas por radiación, atribuídas a los PFA y otros componentes. En este sentido se ha demostrado que los polisacáridos mucilaginosos del aloe, especialmente el acemanano, actúan promoviendo la activación de los macrófagos y estimulando la liberación de interferones, interleukinas, prostaglandinas, factor de necrosis tumoral y factores de control del crecimiento celular; sustancias biológicamente activas que forman parte de los mecanismos naturales de defensa antitumoral del organismo. 

Actualmente se ha extendido la utilización del J de AV a otras variedades de cáncer y muy especialmente acompañando a la quimioterapia o radioterapia convencionales, por los notables efectos beneficiosos que experimentan en el estado clínico general y en la calidad de vida los pacientes sometidos a las terapias mencionadas.

La mejoría apreciada en la evolución clínica de los cuadros tumorales, estaría asociada no solamente a la actividad antitumoral del J de AV, sino también a sus propiedades antioxidantes; es decir a su capacidad de neutralizar a los llamados Radicales Libres generados en este caso específico, por la propia actividad metabólica del tumor y por la quimio y/o radioterapias aplicadas.

Actividad antioxidante

Los Radicales Libres son elementos altamente reactivos generados por la actividad metabólica normal del organismo y por sustancias tóxicas generadas por la elevada contaminación ambiental, que alcanza también a la cadena alimentaria, y que de acuerdo con las teorías actualmente vigentes, serían los agentes responsables de muchas patologías de alta incidencia en vastos sectores de la población mundial. Este es el caso de la ateroesclerosis, diabetes, enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple, Alzheimer, Parkinson, etc, y colagenopatías, entre otras.

Los restos de plaguicidas y pesticidas utilizados en el agro; los metales pesados como el mercurio, plomo, arsénico, cadmio, etc. que contaminan los acuíferos; los productos residuales de las transformaciones metabólicas que experimentan los medicamentos en el hígado y las sustancias sintéticas utilizadas en la industria alimentaria como colorantes, emulsionantes, conservantes y edulcorantes, entre los más significativos; se consideran las fuentes externas más importantes generadoras de Radicales Libres, conjuntamente con la radiación UV de alto poder de penetración (radiación solar) y los gases tóxicos contaminantes de la atmósfera, que ya han destruido parcialmente la capa protectora de ozono.

Como señalamos anteriormente, también los circuitos metabólicos normales del organismo generan Radicales Libres (reacciones bioquímicas ligadas a la cadena respiratoria y a los mecanismos enzimáticos de desintoxicación), al igual que ciertas actividades fisiológicas como la fagocitosis o capacidad de los glóbulos blancos de eliminar partículas extrañas.

Los Radicales Libres son derivados del oxígeno; destacando entre los más nocivos el anión superóxido, el peróxido de hidrógeno y el radical hidroxilo que atácan las estructuras celulares; especialmente ribosomas, mitocondrias y membranas celulares, dando lugar a perturbaciones bioquímicas muy graves que se expresarán clínicamente como enfermedades. En este sentido, son los peróxidos lipídicos que se forman al interaccionar los RL con los lípidos de las membranas celulares, los encargados de propagar el daño oxidativo.

De todas las acciones farmacológicas del J de AV, destaca su notable capacidad neutralizante de RL, que se debe fundamentalmente a la presencia de las vitaminas dotadas de poder antioxidante A, C y E y a las concentraciones de Selenio, Zinc, Cobre, Manganeso, Cromo y Germanio, elementos dotados de la capacidad de remover metales pesados formando complejos hidrosolubles y participando algunos de ellos como cofactores en reacciones enzimáticas de desintoxicación, especialmente en el hígado.

La vitamina A posee notable actividad protectora sobre la piel y las mucosas, mientras que la vitamina C ejerce una especial actividad protectora sobre las lipoproteínas y otros componentes lipídicos de la sangre. Por su parte la vitamina E manifiesta su actividad antioxidante, protegiendo la integridad de los componentes lipídicos de las membranas celulares.

Actuando conjuntamente, las vitaminas y los elementos citados presentes en el J de AV, activan el sistema antioxidante natural de nuestro organismo evitando los efectos perniciosos de los RL, tales como diabetes, cataratas, afecciones cardiovasculares, esterilidad masculina, afecciones respiratorias, hepáticas e inmunoalérgicas, nacimientos prematuros, cáncer y otras patologías degenerativas.

Actividad antipsoriásica

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel, caracterizada por una proliferación exagerada de los queratinocitos de la dermis. La capacidad de penetración de los polisacáridos mucilaginosos del jugo o gel de AV a través de la piel, contribuye a incrementar la humectación de la misma y a bloquear el proceso inflamatorio local al mismo tiempo que se inhibe la formación de las placas psoriásicas y se reduce sensiblemente la duración de los brotes.

Actividad antienvejecimiento

El envejecimiento de los tejidos y la disminución progresiva de las funciones vitales, resultado del proceso oxidativo que acompaña el ciclo biológico de todos los seres vivos, es susceptible de retardo por el jugo y gel de AV en determinadas condiciones, que dependen de factores individuales vinculados con la estructura genética, con la alimentación y con la calidad de vida. Su utilización previene el fotoenvejecimiento prematuro de la piel y la aparición de arrugas y manchas debidas a los cambios degenerativos y pigmentarios de la piel (acumulación de melanina), mientras simultáneamente los componentes biológicamente activos presentes en el aloe, estimulan la síntesis de colágeno y de las fibras de elastina de la dermis. En líneas generales, el J de AV posee una acción revitalizante y estimulante de los circuitos bioquímicos fundamentales para el mantenimiento de la homeostasis celular debido a la acción sinérgica de todos sus componentes, lo cual se traduce en una mejora sustancial de la calidad de vida, en un retardo de los procesos oxidativos y por lo tanto, del envejecimiento.

 

  
  
  

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